Miembros de la asociación
Hace unos días publicaba un post sobre los huertos instalados en el Parque Tamarguillo (Sevilla), donde, entre las cosas que comentaba, denunciaba el peligro que corría el parque, por la inminente construcción de una autovía de seis carriles (la SE-35) que lo atravesaría completamente por la mitad, destruyendo frágiles ecosistemas que sirven de refugio –dentro de la propia ciudad- a especies de aves de paso que la utilizan para la reproducción y otras, como hábitat permanente, así como arrasar un espacio de incalculable interés histórico (en sus alrededores han sido hallados restos de materiales prehistóricos). Pero dentro de la gravedad que suponen todas estas barbaridades hay una más que también la mencionaba y es la destrucción de 150 huertos que llevan funcionando a pleno rendimiento desde hace más de un año y medio, ocupación y estímulo de más de noventa vecinos que depositan en ellos el tiempo, la ilusión y el esfuerzo que otros, (los políticos), emplean en enriquecerse y destruir lo que está bien hecho.
Manuel: Presidente provisional
Esta semana he vuelto a visitar el parque y me acerqué a saludar a los agricultores urbanos de estos nuevos huertos en peligro. Las cosas no andan del todo bien. Me comentan que para el próximo diciembre inician las obras de la autovía que yo suponía paralizada por el tema de la crisis, pero se ve que no, que ésta sólo detiene aquello que es un bien social, pero no lo que supone un perjuicio. Se han entrevistado con el delegado de distrito, el cual –en un formidable pase de pecho, propio de políticos profesionales y sin escrúpulos- les ha garantizado la construcción de otros huertos en la bancada del arroyo Tamarguillo, y que estos que están en funcionamiento, no serán destruidos hasta que los prometidos no estén en condiciones de uso. ¿...? Así debería ser, si el mundo se rigiera por la sensatez, pero que me perdonen los horticultores, yo no creo estas fáciles promesas, máxime, cuando a estos antisociales del PSOE sólo les queda en el mangoneo del ayuntamiento, el tiempo que tarde en celebrarse las nuevas elecciones, y menos, después de la historia de incumplimientos que llevan cometidos contra el parque.
Por si no fuese poco –a los perros, todo se les vuelven pulgas-, me informan que han tenido que constituirse en colectivo autónomo, ya que los antiguos gestores de los huertos, los componentes de la Movida Pro Parque del Tamarguillo (revolucionarios de museos que tratan de cambiar el mundo desde una cuenta bancaria y un puesto de funcionario que les garantice su estabilidad económica), les han obligado a autogestionarse, ya que -una vez que se han servido de ellos y de las ilusiones que estos vecinos depositaban en lograr una parcela, para posicionarse en la dirección del parque y su enfrentismo con el ayuntamiento- ahora, cuando la negociación ha acabado y ya no les hace falta para incomodar con manifestaciones callejeras al delegado de distrito, van y les comunican que “son “ilegales”, y que no tiene sentido que ocupen y cultiven unas parcelas que pronto serán destruidas”, por lo tanto, les prohíben la utilización de los aperos agrícolas de los otros huertos y los servicios que hasta entonces les venían prestando. Esta no es más que la perfecta demostración de la táctica “kleenex”: usar y tirar, comportamiento habitual dentro de esta camarilla “salvamundos” que proliferan a la izquierda de la izquierda.

Antonio: Tesorero provisional
Afortunadamente, en las contrariedades, siempre aparecen gente con arrojo y determinación y entre los adjudicatarios de estos huertos salió un grupo de hombres que no aceptan que aquello por lo que llevaban meses peleando –contra los responsables municipales, Confederación del Guadalquivir, la policía a caballo que en más de una ocasión los desalojó, etc.-, se fuera, con mayor facilidad con la que había llegado, y han decidido constituirse en una Asociación de Agricultores ecológicos y Cultural (si se lo permiten, sus intenciones van más allá de lo meramente agrícola y piensan extenderlo también a los social), para lo cual tienen convocada una asamblea para el próximo mes de septiembre, de donde saldrá el definitivo programa de funcionamiento y dirección de este ambicioso proyecto que, si por una vez el ayuntamiento cumple sus promesas, los nuevos adjudicatarios de huertos tienen.
Normas para los riegos
Ahora funcionan de manera autónoma, nadie los ayuda ni financia. Se han visto obligados a comprar herramientas para labrar la tierra, una motobomba para sacar agua del pozo, gasolina para ésta, depósitos para el agua, mangueras para el riego, etc., todo con una cuota mensual que religiosamente pagan cada uno de los parcelistas, sin ninguna subvención, ni oficial ni particular, sin el apoyo significativo de ninguna entidad del distrito ni partido político. Desgraciadamente, el movimiento asociativo cada día interesa menos, excepto en épocas de elecciones, donde todo “quisqui” aparece para hacerse la foto.
Confiemos en que este hermoso proyecto siga adelante y que si la carretera ha de partir el parque en dos y tenga que arrasar los 150 huertos actuales, la promesa del delegado de distrito no caiga en saco roto, y se les construya los nuevos, todo sea por la calidad de vida de sus ciudadanos, por el respeto de las instituciones y para que el futuro se haga más creíble y menos traumático. Este grupo de hombres, por ilusión, por calidad, por tesón, por lo que tienen de valor y emprendedores, se lo merecen.

Las cuentas claras y a la vista