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lunes, 16 de noviembre de 2015

El Aljarafe y el Paraíso Terrenal











Contaba Juan de Arguijo (Sevilla, 1565? – 1623), en uno de sus muchos relatos de la época, que:

“Pedro Bravo de Laguna alababa su heredad de San Juan de Alfarache (actual san Juan de Aznalfarache), asegurando que sin duda había sido en aquel sitio el Paraíso Terrenal y no osaba salir de noche a él por no encontrarse con Eva.”

Y no es de extrañar la convergencia que Pedro Bravo hacía de su propiedad, en el Aljarafe, con el idílico Paraíso. Algo similar les ha sucedido a los pueblos que nos han colonizado (Fenicios, Romanos,  Musulmanes, Castellanos, etc.)
La civilización del Calcolítico ya escogió esta zona para asentar sus poblados y levantar sus grandes monumentos funerarios (Dólmenes).
Igual ocurrió con los Tartesios y los Fenicios, que también eligieron esta comarca para levantar rudimentarios pueblos y Templos (En “El Carambolo”, Camas, quedan restos de un magnífico templo dedicado al dios Baal y a la diosa Astarté).
Los Romanos la llamaron Vergetum, y eligieron este enclave para construir sus aristocráticas Villas, por la generosidad de sus tierras y la belleza de su paisaje.
Los Musulmanes, cuando vieron el territorio, quedaron cautivados: lo llamaron “al-Saraf”, que traducido quiere decir Otero, elevación desde la que se divisa algo, aunque hay algunos autores que van más allá de la simple traducción literal  y la interpretan como Jardín en alto, definición que particularmente comparto. Pues bien, en este Jardín en alto decidieron construir este pueblo musulmán sus magníficas Alquerías (del árabe al-Qaria), significativa despensa para la cercana Isbiliya andalusí.
Igual ocurrió con los Castellanos. Estos siguieron el ejemplo andalusí y no cambiaron nada: castellanizaron el nombre y la llamaron Aljarafe, y se quedaron con las alquerías de los otros a las que llamaron Hacienda, y con el paso del tiempo, Cortijos, pero siguieron considerando –como los anteriores pueblos- como un lugar paradisiaco este pequeño territorio del suroeste de Sevilla, por eso –repito- no es de extrañar que Don Pedro Bravo de Laguna creyera que vivía en el Paraíso Terrenal y temiera encontrarse con la convincente Eva.








4 comentarios:

  1. Todos buscando el Paraíso y resulta que lo tenéis vosotros ahí .Me alegra saber que lo tenemos en España .Esta en el mejor sitio posible !Gracias por compartir tan buena documentación Manuel.

    Saludos.

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    Respuestas
    1. Gracias a ti por tener siempre algún comentario disponible, Montblanc.
      Un abrazo.

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  2. ¡Toma yá!
    Mi amigo Manuel, alias "El Enciclopedia", nos documenta con todo lujo de detalles...¡Casi me pierdo esta entrada!
    Pues nosotros tenemos una casita en el Aljarafe, en Gines concretamente y ya también estuve bicheando por su historia, es tan interesante como curiosa. Se vive muy bien allí y seguimos pasando días por ese riconcito tan estupendo, ah, y no exageras ni mijita, doy fe de eso...
    Muy buena entrada, enhorabuena.
    Enga, un abracete.

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    1. Eso te ocurre por serme infiel... Busca en las entradas y encontrarás algunas más.
      Otro para ti.

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