Federico García Lorca: "Vuelta de paseo"
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*VUELTA DE PASEO*
Asesinado por el cielo.
Entre las formas que van hacia la sierpe
y las formas que buscan el cristal,
dejaré crecer mis cab...
Es un vídeo un poco extenso -pero merece la pena visualizarlo al completo-, en el que se aportan algunas claves sobre los tópicos y estereotipos que nos han colocado a los andaluces por ser un pueblo pobre y "derrotado", con las cojeras de las comunidades "triunfadoras" y pudientes no hay quien se meta, incluso con las que no lo son pero sí contribuyeron en la contienda invasora.
Hoy toca clase de andaluz, esta vez a cargo de José María Pérez Orozco, quien tánto hizo por su normalización. En ella nos habla de las diferentes hablas locales, la "multiplicación" de las vocales, y también de la curiosa afirmación "no ni ná"-compuesta por tres negaciones-, como fenómeno lingüístico destacable.
La que habla es Lola Pons Rodríguez, catedrática en el Departamento de Lengua Española, Lingüística y Teoría de la Literatura de la Universidad de Sevilla (no me gusta recurrir a cualquier opinador), y nos aclara el tema del seseo y ceceo en la segunda lengua más utilizada del mundo (el andaluz).
El seseo y el ceceo fue una solución lingüística que los naturales de la antigua Al-Andalus aportaron para solucionar el problema fonético del castellano medieval, un habla falto de recursos, lento, confuso, mal sonante, que andaba anclado y no conseguía salir de su estructura primaria. Y como hasta ahora, el andaluz fue un elixir revitalizante para llevar a este idioma que mal llaman castellano (no se puede llamar así a un habla que tiene incorporado más de tres mil palabras árabes que eran usuales en Andalucía, así como otras tantas de otras partes del país), a ser el segundo idioma que más se utiliza en el mundo, no olviden que lo que se habla en latinoamérica tiene que ver más con el español de Andalucía que con el castellano.
Entonces, ¿por qué menosprecian nuestro acento cuando no cometemos ninguna falta que lo justifique? ¿No intervendrá en ello un factor socioeconómico y no lingüístico, o, tal vez, de ignorancia supina? Porque si algo hay en la vida lastimoso es tener que soportar a un inculto pedante.
En memoria de nuestro valiente y buen maestro José María Pérez Orozco (catedrático de lengua española, con tesis doctoral en lingüística
andaluza, por si alguien comete el desliz de juzgarlo sólo por su presencia y su habla), un andaluz de pro, de los que deberían reencarnarse para que no se perdiera la identidad andaluza. Él defendió, como ningún político "andaluz" se ha atrevido jamás, nuestro vivo y maravilloso habla.
Algo es algo. No es lo más deseado (ya que abusa de las K, no realiza adecuadamente el apóstrofo, omite en demasía el sonido "h" sustituto de la "s", etc), pero ya es un principio para que comience a "normalizarse" el habla cotidiano de la calle, aunque se cabreen los soberbios incultos y se mofen los andaluces rancios. Enhorabuena al Sindicato Andaluz de Trabajadores por esta iniciativa.