Sígueme también en este otro blog:

viernes, 27 de noviembre de 2015

Sevilla tiene una luna especial











Esta imagen no es del "año de la pera", y no me negaréis que es tan bella como entonces.
Vista desde Triana, Sevilla ya no es lo mismo, es como quieren verla quienes desde el arrabal llegan a ella. Siempre pasa igual, siempre es diferente pues, dependiendo del momento en que cruces el puente, ves una postal distinta.
Eso me ocurrió ayer mientras me dirigía a casa después de asistir a un acto cultural celebrado en la Casa de las Columnas. Cuando cruzaba el Puente de Triana, una vez pasada la antigua estación de Vapores Sevilla-Sanlúcar de Barrameda –hoy reconvertido en triste y solitario restaurante-, quedé encandilado por el asombroso refulgir de la Luna sobre Sevilla. 
Ya estamos acostumbrados a que nuestro satélite luzca de esta majestuosa manera sobre la ciudad, pero anoche lo hacía de una manera especial. A la vista de semejante espectáculo astrológico, sacamos nuestra cámara -¡qué pena que no fuera la deseada!-, nos paramos un instante y conseguimos esta instantánea, sin photoshop ni otras monsergas, a pecho descubierto.
Como me gusta compartir aquello que a mí me produce placer, no he podido resistirme al hecho y he decidido subir esta instantánea para que vosotros también podáis disfrutar de esta visión mágica de la ciudad. Aunque algunos la vean desde muy lejos, creo que pueden hacerse una idea.   







jueves, 26 de noviembre de 2015

Que alguien me lo explique












Si alguien logra explicármelo se lo agradeceré, pues lo cierto es que, por mucho que lo intento, no me aclaro.
A ver: Occidente –al menos de boquilla- está en contra del yihadismo, aunque lo fomentó en Irak y Siria y mantienen unas excelentes relaciones comerciales y diplomáticas con los más fanáticos y retrógrados de la zona, o sea, Arabia Saudí, Qatar, Kuwait, Turquía, Emiratos Árabes, etc.
Rusia también, aunque sólo le motive seguir conservando sus bases en Siria y la pequeña influencia que le queda en la zona.
Turquía, con la boca grande dice lo mismo, aunque por detrás haga todo lo contrario: hoy por hoy, y después de Arabia Saudí es el mayor aliado del Estado Islámico, ya que ha puesto sus miras en que estos bárbaros medievales acaben con “su problema” kurdo.
Expuestas las cosas, yo pregunto al personal: si todos –en teoría- están de acuerdo en acabar con este tinglado terrorista que se les ha ido de la mano, ¿qué sentido tiene derribar un caza ruso por el mero hecho –supuestamente- de haber traspasado unos segundos la frontera otomana, cuando todo el mundo reconoce que no corría peligro la integridad territorial turca?
Alguien nos está engañando. Aquí hay gato encerrado y algo huele a podrido. ¿No será que se han sacado de la chistera este conejo islámico para tenernos un poco más acojonados y, de paso, recortar un poco más nuestras libertades individuales?  Yo, de estos tíos que nos manejan, no me creo ni un cuarto, lo juro.









miércoles, 25 de noviembre de 2015

Aviso










Este es uno de los carteles que solemos encontrar los que subimos al monte. Como se observa, en él nos indican de un peligro inminente –en este caso, que por los alrededores hay colmenas de abejas-, así que el buen entendedor da un pequeño rodeo y lo evita.
Que –digo yo-, visto el buen resultado del letrerito, ¿por qué no se colocan carteles parecidos por las zonas conflictivas del globo, para avisar a Estados Unidos y a Europa por dónde no deben andar
Y otros tantos para los ligeros de manos -esos seres medievales, de cerebro vacío y alacranes en las entrañas-, en los que pongan: "Tal vez, Dios no hizo al hombre, pero su vida es sagrada". Así, respetando estas sencillas informaciones, igual nos iría algo mejor al resto de los mindunguis. 











martes, 24 de noviembre de 2015

Kiosco de agua en la Alameda de Hércules




Imagen de 1913




Como lo prometido es deuda, aquí está una imagen de un bello e imaginativo Kiosco de agua de los muchos que hermoseaban la ciudad. Era una obra de buen gusto, cuidando hasta el último detalle su construcción. 
Las fotografías están tomadas en aquella idílica Alameda de Hércules que el Conde de Barajas tuvo a bien hacer en 1574, nada parecido con lo que hay hoy.


 Imagen de 1929



 Y esta de 1933



¡Promesa cumplida!







lunes, 23 de noviembre de 2015

Madre Tierra









Tan enorme y tan frágil: es lo que sucede con las cosas sencillas y bellas. ¿Quién, viéndola ahí -quieta, indefensa, paciente, entregada- osa maltratarla? El daño que le hacemos, con el tiempo, repercute sobre nosotros, no lo olvidemos.






























viernes, 20 de noviembre de 2015

"Aguaó"




Año 1930, Plaza Nueva



Imágenes completamentamente desaparecidas de las calles de nuestra ciudad: la del "Aguaó", que por unas perrillas refrescaba la sed todos los días, pero en especial la de nuestra dilatada canícula, bien con en jarrillo, el vaso o el búcaro.  Yo apostaba por este último, ya que con "un poco de suerte" conseguías refrescate dos veces por el mismo precio.
Las dos primeras son de 1930 y están tomadas en la Plaza Nueva. Las dos imágenes recogen el mismo puesto, pero con distintos "aguaores", quiero creer que son parte de la familia que se iba turnando durante el día, en la primera, el nieto con la abuela, en la segunda, el padre del niño con el abuelo, sólo falta la madre y mujer que de seguro se habrá quedado en el "frente de combate".
La tercera de 1931, aunque no localizo el lugar donde está hecha.
La cuarta es de 1945 y de nuevo aparece la Plaza Nueva, frente al Ayuntamiento.
Y la quinta -y última-, está tomada en el Parque de María Luisa, aunque no tiene fecha.  
¡Entrañables escenas que más de uno llegamos a conocer!  



Año 1930, Plaza Nueva


Año 1931


Año 1945, Plaza Nueva frente al Ayuntamineto


Sin fechar, Parque de María Luisa












jueves, 19 de noviembre de 2015

El negocio de la Navidad











Aún no hemos guardado la ropa de verano y ya nos asaltan, tentadores, turrones y mazapanes, agazapados en las estanterías de los supermercados, mientras las luces navideñas nos hacen guiños cómplices desde llamativos escaparates.
Tengo la sensación de que me empujan, atropelladamente, hacia no sé bien qué lugar, bueno sí, hasta la caja registradora que se encuentra al principio de la cola.





Autora: Carmen Bermúdez 






miércoles, 18 de noviembre de 2015

Muertos de primera y muertos de segunda



Esto ocurre casi a diario lejos de nuestras fronteras, pero hay que buscarlo en lo más recóndito de la prensa y claro, eso es algo más cansado







Al menos 32 muertos a causa de una explosión en un mercado de la ciudad nigeriana de Yola





REUTERS


ABUYA.- Al menos 32 personas han muerto y 80 han resultado heridas a causa de una explosión que se ha producido este martes en un mercado de la ciudad de Yola, capital del estado de Adamawa, en el noreste de Nigeria, según ha informado Cruz Roja.
Nadie se ha atribuido la autoría de la explosión, aunque el tipo de atentado recuerda a los llevados a cabo por los islamistas de Boko Haram, que intentan implantar la sharia y un estado islámico en el país.

                                                     -o-o-o-o-



Esta es la escueta información que da la prensa de un atentado ocurrido en el día de ayer en Nigeria, lejos, muy lejos de nuestras fronteras.  Sin imágenes que enternezcan nuestros sufridos corazones, sin énfasis, sin periodistas de primera clase informando del tema, localizado al final de la página del periódico, después de mucho relleno francés y sus repercusiones en las suspensiones futboleras.
Llevo unas semanas que los manipuladores medios de comunicación no me dejan respirar. Primero el hartazgo de Cataluña, como si a mí me importase un rábano su independencia. Luego lo sustituyeron por la contaminación atmosférica de Madrid y la "colgaera" de la señora Carmena. Y ahora, los atentados de París que, por lo que se vé, casi todo el mundo ha entrado al trapo... y es ahí donde surge la indignación. Me indigna que asumamos con toda la naturalidad del mundo que haya muertos de primera y muertos de segunda, calificándolos según la cercanía de la frontera, como ocurrió con el Ébola, o como sigue pasando con el hambre del "tercer mundo", que al caernos tan lejos nos permite comer cinco veces al día sin ningún remordimiento.
Lo de París ha sido una barbaridad, una masacre, nadie con dos dedos de cabeza y una mijita de corazón puede negarlo, pero no mayor que la que a diario ocurre lejos de nuestras casas, en esos países perdidos en el mapa de nuestra imaginación, y que la cotidianidad diaria ha hecho que la asumamos como "algo natural" que pasa.
Sólo el 2.6% de las víctimas del terrorismo están en Occidente, el resto, el 97.4% lejos de nuestras fronteras, por ello me niego a aceptar que haya muertos de primera y muertos de segunda, a pesar de que quieran hacérmelo creer los gobiernos de turno y los grandes medios de "incomunicación". Me niego a aceptarlo.






 


La razón frente a la barbarie








Es una imagen de 1940. 
Una librería londinense acaba de ser bombardeada por la barbarie nazi. Poco después, un joven, ajeno a la catástrofe y al peligro, aprovecha para empaparse de cultura rebuscando entre los despojos.
Cultura: algo que no sé por qué siempre ha estado -y está- reñido con la ideología nazi y fascista. 
Recuerdo cuando joven -en las postrimerías de la dictadura franquista y en la transición-, cómo las hordas fascistas de la ciudad prendían fuego a las librerías que se atrevían a vender libros de Lorca, Machado, Hernández, Cernuda, León Felipe, etc., al grito descarado de "¡Abajo la subversión!, o "Fuera la pornografía".
Para los que amamos las letras, las artes, la belleza, en resumen: la Cultura, no podemos entender cómo se puede ser alérgico a las letras impresas, por eso me ha impresionado tanto esta hermosa instantánea de hace setenta y cinco años, observar cómo la Razón se impone sobre la barbarie.







    

martes, 17 de noviembre de 2015

Eduardo Galeano: Adhesión a la marcha por la paz y la no violencia de 2009.








"Ninguna guerra tiene la honestidad de confesar: "Yo mato para robar"
Las guerras siempre invocan nobles motivos, matan en nombre de la paz, en nombre de Dios, en nombre de la civilización, en nombre del  progreso, en nombre de la democracia. Y si por las dudas, tanta mentira no alcanzara, ahí están los grandes medios de comunicación dispuestos a inventar enemigos imaginarios para justificar la conversión del mundo en un gran manicomio y, en un inmenso matadero. 
En Rey Lear, Shakespeare había escrito que en este mundo los locos conducen a los ciegos, y cuatro siglos después los amos del mundo son locos enamorados de  la muerte que han convertido al mundo en un lugar donde cada minuto mueren de hambre o de enfermedad curable 10 niños, y cada minuto se gastan 3 millones de dólares en la industria militar que es una fábrica de muerte.
Las armas exigen guerras y las guerras exigen armas y los cinco países que manejan las Naciones Unidas, los que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas resultan ser también los cinco principales productores de armas.
Uno se pregunta, ¿hasta cuándo?, ¿hasta cuándo la paz del mundo estará en manos de los que hacen el negocio de la guerra?, ¿hasta cuándo seguiremos creyendo que hemos nacido para el exterminio mutuo, y que el exterminio mutuo es nuestro destino?, ¿hasta cuándo?"

                                         



lunes, 16 de noviembre de 2015

El Aljarafe y el Paraíso Terrenal











Contaba Juan de Arguijo (Sevilla, 1565? – 1623), en uno de sus muchos relatos de la época, que:

“Pedro Bravo de Laguna alababa su heredad de San Juan de Alfarache (actual san Juan de Aznalfarache), asegurando que sin duda había sido en aquel sitio el Paraíso Terrenal y no osaba salir de noche a él por no encontrarse con Eva.”

Y no es de extrañar la convergencia que Pedro Bravo hacía de su propiedad, en el Aljarafe, con el idílico Paraíso. Algo similar les ha sucedido a los pueblos que nos han colonizado (Fenicios, Romanos,  Musulmanes, Castellanos, etc.)
La civilización del Calcolítico ya escogió esta zona para asentar sus poblados y levantar sus grandes monumentos funerarios (Dólmenes).
Igual ocurrió con los Tartesios y los Fenicios, que también eligieron esta comarca para levantar rudimentarios pueblos y Templos (En “El Carambolo”, Camas, quedan restos de un magnífico templo dedicado al dios Baal y a la diosa Astarté).
Los Romanos la llamaron Vergetum, y eligieron este enclave para construir sus aristocráticas Villas, por la generosidad de sus tierras y la belleza de su paisaje.
Los Musulmanes, cuando vieron el territorio, quedaron cautivados: lo llamaron “al-Saraf”, que traducido quiere decir Otero, elevación desde la que se divisa algo, aunque hay algunos autores que van más allá de la simple traducción literal  y la interpretan como Jardín en alto, definición que particularmente comparto. Pues bien, en este Jardín en alto decidieron construir este pueblo musulmán sus magníficas Alquerías (del árabe al-Qaria), significativa despensa para la cercana Isbiliya andalusí.
Igual ocurrió con los Castellanos. Estos siguieron el ejemplo andalusí y no cambiaron nada: castellanizaron el nombre y la llamaron Aljarafe, y se quedaron con las alquerías de los otros a las que llamaron Hacienda, y con el paso del tiempo, Cortijos, pero siguieron considerando –como los anteriores pueblos- como un lugar paradisiaco este pequeño territorio del suroeste de Sevilla, por eso –repito- no es de extrañar que Don Pedro Bravo de Laguna creyera que vivía en el Paraíso Terrenal y temiera encontrarse con la convincente Eva.








viernes, 13 de noviembre de 2015

Fuente de la Huerta del Pilar









La fotografía es de 1957. 
Esta fuente estaba ubicada en la antigua calle  de Oriente, actual Luis Montoto, a la altura de las calles Fernando Tirado y Pilar, en la acera de la primera. Era una fuente sin ninguna pretensión, de la que existe poca información: tan sólo que servía para dar de beber al rebaño de cabras -propiedad del párroco de la iglesia de San Benito-, una vez que el sacristán de la parroquia las traía de pastar del cercano prado de Santa Justa. 
Quiero creer que además de cumplir este menester, también serviría para proveer de agua a los vecinos de la mencionada calle, y que el hecho no entraría en conflicto con los "intereses" de la iglesia y del susodicho párroco.








jueves, 12 de noviembre de 2015

Antigua calle de Génova



Imagen de 1908




Imagen de 1904





Aunque no coinciden las fechas, yo aseguraría que son del mismo año y, si me apuran, la misma escena (sólo unos minutos más tarde) y el mismo protagonista: el carrero atravesando una de las arterias principales de la ciudad.

La foto nos traslada a la Sevilla de principios del siglo XX, una Sevilla que se había quedado estancada en la historia y que más bien parecía un pueblo grande. 

La imagen nos muestra la calle Génova (parte de la actual Avenida de la Constitución, que iba desde Alemanes y García de Vinuesa hasta el Arquillo del ayuntamiento) antes del ensanche, ejecutado en 1912, para la construcción entre 1913 y 1922, de una serie de casas de estilo regionalista a cargo de los arquitectos sevillanos Aníbal González y José Espiau, con el objetivo de lavarle un poco la cara a la ciudad con vistas a la celebración de la muchas veces retrasada exposición del 29. 




 Año 1912: Derribo de las casas visto desde Alemanes y García Vinuesa


Año 1930: Estado en la que quedó la calle una vez ejecutado el derribo, con la construcción de unas hermosas casas de estilo regionalistas a cargo de Aníbal González y José Espiau








miércoles, 11 de noviembre de 2015

Feliz encuentro con el pasado












Como adelantaba en mi anterior entrada, este pasado fin de semana fue dilatado y bien sustancioso. No sólo por los dos canastos de setas que logramos llenar, ni por la buena tarde que pasamos en la finca “El Decepo”, fue la culminación de la jornada la que dio la categoría de final espléndido a ese maravilloso día anunciado.

Ocurrió que, no contentos con lo que el día nos había deparado  –los dos nos reconocemos como unos insufribles transgresores de las “normas” cuando la cosa marcha bien-, quisimos alargar un poco más esta agradable jornada y nos dirigimos al pueblo a probar algún mosto más de los que elaboran en la localidad, y la verdad es que se cumpliría en todos los aspectos las previsiones que la mañana auguraba. En uno de estos "Mostos" que ya conocíamos de anteriores años, en una ráfaga de claridad que sólo unas veces nos ofrece la mente, reconocí a una persona de mi infancia que dejó una agradable huella en mi niñez, al cual hacía más de cincuenta años que le había perdido la pista: Manuel Rodríguez Carrillo, Jefe del grupo de Scout al que pertenecí cuando tenía diez u once años.

En Corteconcepción lo conocen como el “Bombero”, apodo nada original, ya que esta fue su actividad profesional hasta jubilarse. En este pueblo, Manuel es propietario de una casa y una viña con uvas de la variedad Bobal, de la que todos los años extrae un delicioso mosto que, por esta fecha, pone a la venta, hasta que los fieles consumidores de este producto lo agotan.

¡Es curioso cómo suceden los acontecimientos! ¡Varios años haciendo lo mismo (pasar por su taberna dos o tres veces en la época) y no ser hasta este día cuando lo reconozca! ¡Luego dirán que el mosto no hace milagros!

 Durante largo rato hemos hablado de “nuestras cosas”, del pasado, de los otros niños que conformaban el grupo y con los que casi tampoco tenemos contacto. Es el triste precio a pagar por haber vivido en un barrio de “tránsito”, en el que no quedaba alojamiento para residir la juventud que aspiraba a independizarse y la diáspora se imponía a rajatabla. Hoy andamos todos desperdigados por la ciudad, por eso nos será difícil llevar a cabo el proyecto que nos hemos propuesto: intentar contactar y reunir al mayor número de miembros del grupo para recordar los viejos tiempos. En eso hemos quedado. Confiemos en poder hacerlo un día de estos, yo soy optimista y desde ahora me pongo en marcha. 
Regreso a casa feliz y satisfecho, agradecido a los Hados por haberme hecho recuperar en un instante un trozo de mi infancia... Aunque al final no logremos nada, nadie podrá quitarme esta pequeña vuelta al pasado, un pretérito que llena esa bolsa de vivencias que es la Vida. 




    Departiendo con Manuel, poco después de habernos reconocido



En el tren, poco antes de partir hacia Valdelagrana. Al fondo, junto al sacerdote, Manuel Rodríguez con unos añitos menos



Aquí ya estamos en el campamento ¿Dónde andará todo este grupo?





Entradas relacionadas:









lunes, 9 de noviembre de 2015

Aprovechando el buen tiempo




Ambiente distendido y entrañable alrededor de la bodega







Sin darnos cuenta, casi nos hemos metido en la mitad de noviembre y el tiempo, como un firme aliado de nuestra existencia, nos acompaña benigno durante este extraordinario fin de semana que ha transcurrido. No se le puede pedir más –a no ser que pequemos de avaros- a la vida: un par de canastos de setas, reencontrar –después de cincuenta años- a una persona que marcó una época de mi niñez -de la que había perdido definitivamente la pista-, y, para remate de la jornada, la celebración tardía por motivos de viaje, de la Fiesta del Mosto en la "Finca el Decepo", donde degustamos el nuevo vino que este año han elaborado Jose María y Reyes. Más no puede ofrecer un sólo fin de semana, os lo garantizo. 


 Viña de la Finca "El Decepo"



Como siempre que subimos para la sierra, nos pusimos pronto en marcha. El día prometía. Nada más que salir a la calle, la luna menguanate se alineaba en el cielo con la seductora Venus y con el padre de los dioses, Júpiter, y, por levante, el sol, diluido en una fuerte llamarada anaranjada, nos adelantaba sus intenciones para esta jornada. 
Una vez en nuestro destino nos pusimos manos a la obra. La escasez de seteros nos puso en guardia, pero la cosa no escapó mal. En pocos minutos casi llenamos una cesta de Níscalos (Lactarius deliciosus), algunos de un tamaño singular y la sorpresa del día: una espectacular Tana (Amanita Caesarea) de casi setecientos gramos que, cual semáforo rústico en medio del campo, llamaba descaradamente nuestra atención.

   Nuestro primer canasto: Níscalos y una considerable Tana que nos alegró la mañana

Níscalos (Lactarius deliciosus)

Y esta, la sorpresa de la mañana, una hermosa y solitaria Tana esperando nuestra llegada.

  Hela aquí en otra instantánea, una Tana de setecientos gramos


Después de llenar un primer canasto, quisimos probar suerte en otro lugar donde el hallazgo de Tanas era más probable. Tuvimos suerte y con algún esfuerzo  logramos coger un cesto que nos alegró el día, ya que estas "esquivas" no proliferan mucho este año.

 Cesto de Tanas (Amanita caesarea)

 


A mediodía dimos por finalizada la búsqueda y dirigimos nuestra nave hacia Corteconcepción, municipio en el que se encuentra la Finca "El Decepo", lugar en el que quisimos poner fin a nuestra jornada serrana.








Allí, la semana siguiente a "Tosantos", somos casi siempre los mismos: redomados ingenieros del placer que huyen del gentío del primer día y que, al calor de la barbacoa, la carne, el buen queso, las chacinas, las setas y otras genorosas viandas que alargan la vida, regadas con el mosto nuevo que esta finca elabora, intentamos que la noche nos cogiera lo más feliz y conveniente que el momento imponía. Y esta vez, de nuevo, lo hemos logrado.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...